ICL, IPC o porcentaje fijo: cuál conviene y cómo comprobar tu aumento de alquiler
Tu contrato dice cada cuánto y con qué índice sube el alquiler. Esta guía te ayuda a entender qué significa cada opción y a comprobar si el número que te pasan es correcto.
Las tres formas más comunes
1. Porcentaje fijo
El contrato fija un aumento por período, por ejemplo 20 % cada seis meses. Es la opción más predecible, pero se acumula de forma compuesta: dos aumentos del 20 % no suman 40 %, sino 44 %, porque el segundo se aplica sobre un valor que ya subió.
2. ICL (Índice de Contratos de Locación)
Lo publica el Banco Central y combina la inflación con la evolución de los salarios. Es el índice que establecía la antigua Ley de Alquileres 27.551, y los contratos firmados bajo esa ley lo siguen usando. Para actualizar se divide el ICL del día del nuevo ajuste por el ICL del día del ajuste anterior y se multiplica por el alquiler vigente.
Ejemplo: alquiler de $400.000, ICL de 100 al inicio y 125 al ajuste. El nuevo valor es 400.000 × 125 ÷ 100 = $500.000.
3. IPC (inflación del INDEC)
Se acumulan las inflaciones mensuales del período. Hay que multiplicar los factores, no sumar los porcentajes.
Ejemplo: inflación de 3 %, 2,5 % y 2 % en tres meses. El factor es 1,03 × 1,025 × 1,02 = 1,0769, es decir 7,69 % de aumento. Sobre $400.000, el nuevo alquiler es de unos $430.746. Si hubieras sumado los porcentajes (7,5 %), habrías calculado $430.000.
Cómo comprobar tu aumento
- Leé la cláusula de actualización: índice, frecuencia y fecha de inicio del período.
- Buscá los valores oficiales del índice en las dos fechas que corresponden, en el sitio del BCRA (ICL) o del INDEC (IPC), no en sitios de terceros: los valores publicados por distintos sitios no siempre coinciden.
- Hacé la cuenta con nuestra calculadora de alquiler.
- Compará con lo que te informa la inmobiliaria. Si hay diferencia, pedí el detalle: qué fechas y qué valores usaron.
Errores frecuentes
- Usar fechas distintas para el valor del índice (por ejemplo, inicio de mes en lugar del día exacto).
- Aplicar el índice sobre el alquiler original en lugar del último vigente, o al revés, sin que el contrato lo indique.
- Sumar porcentajes mensuales en vez de componerlos.
- Actualizar con una frecuencia distinta a la pactada.
Qué conviene en cada caso
No hay una opción mejor para todos. Un porcentaje fijo da previsibilidad pero puede quedar por debajo o por encima de la inflación real. Un índice acompaña la inflación pero hace que el aumento sea incierto. Si estás negociando un contrato nuevo, calculá varios escenarios con montos reales antes de firmar, y no firmes un ajuste que no podés pagar si la inflación se acelera.
Información general y orientativa, actualizada a octubre de 2026. No reemplaza el asesoramiento de un profesional: las normas y los criterios judiciales cambian.